Vencer las falsas ideas acerca de la acogida de niños en adopción temporal
¿Qué te está impidiendo involucrarte?
Cuando la familia Smith*, que recién había sido autorizada para ser padres adoptivos temporales, recibió la llamada de su trabajadora social, no fue exactamente lo que estaban esperando. Ellos habían dicho que recibirían a un niño pequeño en su hogar. La trabajadora social ahora estaba preguntando si ellos estarían dispuestos a cuidar de dos hermanas, una con edad de escuela primaria y la otra en la escuela media.
La familia Smith se encontró ante un dilema. Ellos no querían decir que no a estas hermanas, pero no estaban seguros de poder manejar las cuestiones de comportamiento de la hermana mayor. Quizá sea demasiado, pensaron para sí.
Después de una cuidadosa consideración, le dijeron a la trabajadora social que estaban dispuestos a cuidar de la hermana menor, y no la hermana mayor. Las hermanas fueron separadas y asignadas a distintos hogares.
Hay algunas ideas falsas que impiden a la gente participar en la adopción temporal o acoger a ciertos niños en adopción temporal. A continuación, presentamos cuatro.
Cuatro ideas falsas
1. «Los niños en adopción temporal —en especial los más grandes— son muy difíciles de controlar». Es cierto que muchos niños en adopción temporal se portan mal, pero hay razones para sus comportamientos. El plan de Dios para los niños es que tengan padres que los amen, críen y protejan. El trauma causado por el maltrato, la desatención o el abandono pueden afectar el desarrollo cognitivo de un niño. Los comportamientos difíciles a menudo se deben a eso.
Sin embargo, con el amor y cuidado apropiado, puede ocurrir una sanidad significativa. Los niños de todas las edades necesitan amor, incluso los adolescentes. Muchos niños en adopción temporal responden bien a la amabilidad, y algunos se desarrollarán con éxito en un entorno afectuoso y seguro.
Jesús nos llama a amar a los más humildes e insignificantes (Mateo 25:31-46). Esto incluye a chicos que no siempre saben cómo demostrar amor cuando lo reciben. Cuando Santiago desafía a los seguidores de Cristo a cuidar de los huérfanos en su aflicción (Santiago 1:27), él no añade una advertencia respecto de cuestiones de comportamiento.
Dios puede usarte para cambiar la vida de un niño o adolescente para su gloria. Confía que Él puede obrar a través de ti.
2. "No es posible amar a un niño que no está biológicamente vinculado a mí". ¿Por qué no? Es probable que ya ames a muchas personas que no están vinculadas a ti a nivel biológico, incluyendo a tu cónyuge, tus suegros y tus amigos cercanos. El corazón humano, dado que fue creado por un Dios que es amor (1 Juan 4:16), es capaz de amar a una gran variedad de personas. Esto incluye a niños que vinieron a este mundo a través de otros padres.
3. Los padres biológicos son personas irredimibles que no merecen volver a tener a sus hijos. Éste es un asunto difícil para muchos padres adoptivos, lo cual es comprensible.
Es natural que los padres adoptivos no quieran ver que los niños que ellos amaron y criaron vuelvan a una situación que tiene el potencial de ser perjudicial. Incluso pueden luchar con sentimientos de enojo o amargura hacia la gente que maltrató o desatendió a estos preciosos niños.
Pero Dios nos llama a ser compasivos y misericordiosos. Quiere que veamos a la gente como Él la ve: como seres humanos. Él vino a salvar. Cada padre o madre biológico que ha perdido a un hijo en el sistema de cuidado adoptivo temporal fue creado a la imagen de Dios. Jesús ama y puede redimir a cada uno de ellos.
Dios puede usarte para cambiar la vida de un niño o adolescente para su gloria.
¿Te ha dado Dios una segunda oportunidad en la vida? ¿Te dio una tercera oportunidad, cuarta, o incluso más oportunidades? Todos somos pecadores con una necesidad urgente de un Salvador. Estos padres biológicos tal vez cometieron errores graves, pero el Dios que los ama te pide que los ames también. Ellos son el prójimo que Jesús te llama a amar como te amas a ti mismo (Mateo 22:39).
Esto no significa que los padres biológicos siempre tengan que volver a reunirse con sus hijos. Hay casos en los que la reunificación es peligrosa, y los niños quedan libres para ser adoptados. En cualquier caso, podemos demostrar el amor de Cristo. Como cristianos, amar a las personas no es negociable.
De ninguna manera estoy sugiriendo que los padres adoptivos deben hacer la vista gorda si ven señales de alerta. Si el niño informa algo preocupante, es importante notificar al trabajador social. La corte necesita toda la información para determinar qué es lo mejor para el bienestar del niño.
4. El sistema está demasiado quebrado como para poder colaborar. Es probable que el sistema no funcione, pero ésa no es una razón para volverle la espalda a un niño necesitado. El sistema no funciona porque está hecho de gente que también está quebrantada. Como tú. Como todos nosotros.
La Iglesia no debe huir de los sistemas que no funcionan, en especial de los sistemas ineficaces que afectan las vidas y el bienestar de niños y familias. En vez de eso, debemos correr hacia el quebranto, pidiéndole a Dios que nos use —que use nuestras palabras, nuestra presencia y nuestro apoyo— para ayudar a restaurar ese sistema ineficaz, como Él ha traído sanidad a nuestras vidas.
Amor en vez de miedo
Estas son solo algunas de las ideas falsas que la gente tiene acerca de la crianza de niños en adopción temporal. El miedo es a menudo el origen de nuestra vacilación: miedo a lo que la crianza de niños en adopción puede significar para nosotros, nuestro matrimonio y nuestros hijos biológicos. Miedo a que se revele que somos incompetentes. Miedo a la sensación de perder el control. Miedo a llegar a querer muchísimo al niño para luego verlo regresar a su familia biológica.
Es normal tener temores. Pero no permitas que esos temores te impidan abrir el corazón y el hogar a un niño perjudicado y que necesita ambos con urgencia.
En medio de nuestros temores, sabemos que Dios es «Padre de los huérfanos» y que «da un hogar a los desamparados» (Salmo 68:5-6). Tal vez Dios quiera usarte a ti y a tu familia para cumplir esa promesa. Si es así, da un paso de fe y no tengas miedo. Después de todo, «En el amor no hay temor, sino que el amor perfecto echa fuera el temor» (1 Juan 4:18).
Pídele a Dios que eche fuera tus temores y considera en oración dar un paso de fe para cuidar a niños en adopción temporal. No, el camino no siempre será llano. Pero puedes tener la certeza de que Él estará contigo (Josué 1:5) y te capacitará para hacer cualquier cosa que Él te llame a hacer.
Cuando la corte ordenó que las hermanas se encontraran, la familia Smith pudo conocer a la hermana de su hija adoptiva. Ellos comenzaron a forjar una relación con ella y, con el tiempo, llegaron a ser cercanos. Ella se mudó al hogar de ellos para que pudiera ser asignada con su hermana menor, y la familia Smith terminó adoptando a ambas. Sus ideas falsas basadas en el temor fueron expulsadas por el perfecto amor de Dios. Y eso fue hecho para su gloria y para el bien de esta familia.
Dios es bueno. Si Él te llama a la crianza de niños en adopción temporal, habla con otras personas acerca de tus miedos e ideas falsas. Ora por esos miedos e ideas falsas, y ora a medida que los experimentes. Y confía en Dios. Él quiere usarte para bendecir la vida de otras personas. ¿Se lo permitirás?
*La familia Smith es una combinación de dos familias que la autora ha conocido.
Sharen E. Ford, Ph.D., es directora del cuidado adoptivo temporal y de adopción de Enfoque en la familia en Colorado Springs, Colorado.
Este artículo aparece en la invierno 2022 de la revista Influence.
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